Hemos pasado luego por Oamaru,un pueblo donde hay una colonia de pingüinos azules. Son unos pingüinos bastante pequeños, como mucho 30cm de alto, azul grisaceo por arriba y blanco por abajo. Tienen los nidos en la colonia esta; bueno se los han puesto la gente de aquí, unas casitas de madera con un
agujerito distribuídas por un campo. El caso es que en las casetas los ves escondidos, a los que hay durante el día. Casi no se ve nada, menos en un observatorio: han hecho unos agueros en el techo de las casitas y han puesto una especie de periscopio que da a un cuarto a oscuras y por los periscopios puedes ver dentro de los nidos.
Nos han dicho que volviéramos al anochecer, sobre las 8, que era cuando los pingüinos machos que han salido a pescar vuelven a la colonia para traerles comida a su mujercita e hijos.

Después de ver los pingüinos hemos ido hacia los Moeraki Boulders. Son unos pedrolos redondos puestos en meddio de la playa. Algunos son igual de altos que yo, otros más pequeños, pero te da la impresión de estar ante algo extraterrestre, es una sensación increíble. Todavía no me ha dado tiempo a leerme el folleto donde te medio explican su formación, durante el día no he tenido tiempo y ahora me lo he dejado en el coche y cualquiera sale con la rasca que hace, mañana será otro día.








Después de los pedrolos hemos ido a comer a un sitio que nos habían recomendado. Muy bonito y muy rico.
Luego nos hemos acercado al hotel a dejar las cosas. Dunedin es una ciudad bastante grande y parece bonita, mañana la exploraremos. Por lo menos hay algo más que casas prefabricadas.
Después hemos vuelto a lo de los pingüinos. Te sacan a la intemperie al borde del mar y te sientan en unas gradas a eso de las 7:30. A las 8, los únicos pingüinos que había eramos todos los turistas sentados mirando cómo rompían las olas. Por fin se han avistado algunos pingüinos. Son muy graciosos, van llegando por grupos, "píando" para no separarse y se van estamàndo contra las rocas a las que se suben y empiezan a subir por ellas. A mitad de camino se paran y hasta que no se les ha unido el último del grupo no continúan. Entonces, terminan de subir y salen todos corriendo hacia donde están los nidos, son graciosísimos. No tengo fotos porque estáprohibido hacerlas, para que la gente no está tentada a uasr el flash. Luego hemos vuelto pelaos de frío a casa, pero muy contentos de haber visto a los pingüinos.
Hola desde Mallorca,
ResponderEliminarLa verdad es que me parece casi de ciencia ficción poder segur vuestro viaje sentado desde el porche de casa tomandome un te tranquilamente. Además, me parece Carmela que te estás pegando una currada de espanto manteniendo el blog al día ¡¡y con fotos y todo!!, yo que soy un desastre y llevo tres viajes acumulados para clasificar mis fotos.
En fin, que me alegro de que por fin haya salido el sol (se os ve mucho mas guapos y a los pingüinos ni te digo) y que la cosa vaya bien. Por cierto, del tsunami no he visto ningún comentario, me imagino que no llegó tan lejos.
Besos y abrazos
Alfonso